Al elaborar un análisis inmobiliario de la situación actual, nos encontramos con una coyuntura que parece no tener un fin al menos por ahora, predecible. El IPV cayó en nuestro país alrededor de un 3,0 % en el último trimestre de 2008, y a la espera de los resultados del primer trimestre de 2009 parece que este año no debemos esperar demasiados cambios.
Parece ser que la burbuja especulativa que se creó en nuestro país en 1998 ha crecido demasiado y nos ha reventado en la cara. Apareció a principios de ese año debido a la convergencia de una serie de factores como fueron la falta de suelo urbanizable, la inmigración, especulación o el exceso de créditos… A raíz de que todo confluyera en nuestro país, hubo una subida de precios que llegó a alcanzar en algunas cotas un índice de un 30% de elevación de precios.
En 2008 parece que la burbuja dejó de inflarse para romperse como una de jabón, lo cual ha provocado una caída en la demanda, que ha venido precedida de un boom en la construcción, que ha dado lugar a la creación de un enorme stock de viviendas sin vender lo cual incide de manera inversamente proporcional en el precio de la vivienda, sin ser esta caída tan llamativa como el aumento de estos últimos años.
La crisis hipotecaria está motivando que muchos bancos adquieran viviendas como fruto de impagos pero ni siquiera las entidades bancarias logran darle salida a los inmuebles en subastas. De esta forma, deja de circular el mercado inmobiliario y se produce una situación de estatismo, a la que se está intentado hacer frente fomentando el mercado del alquiler.
Pero es que la realidad es cruda, la actual situación de paro y restricción de créditos, hace que la subida del precio del alquiler tampoco sea viable por lo que el valor de los alquileres ha descendido de forma general en todo el país. El precio del alquiler ha caído un 9 % con respecto al año anterior, y sigue una línea que alcanza ya los 8 meses consecutivos de descensos, según datos del portal facilísimo.com. En el mes de Febrero no todas las Comunidades Autónomas sufrieron el descenso, pero si analizamos el cómputo general del año, sólo Galicia vio subir el precio de sus alquileres.
En resumen, la caída de los precios parece no tener por ahora un límite, y seguirá cayendo en función de las evoluciones del mercado. Lo que sí es cierto es que el alquiler sigue dando por ahora más ventajas y seguridad que la compra y el gobierno está actuando en consecuencia fomentando el alquiler con numerosas ayudas y subvenciones provenientes de diversos organismos para que la mentalidad compradora que se ha formado en la conciencia colectiva en los últimos 10 años pasé a ver el alquiler con mejores ojos.
Recordemos: La primera ley de la burbuja es que crecerá más tiempo del que todo el mundo espera, la segunda ley es, que acabará estallando.











