Si su empresa tiene presencia online, es tentador hacer caso omiso de comentarios que publican clientes descontentos. De hecho un sólo comentario negativo online debe ser evitado y erradicado ¿correcto? falso.
El Pagerank de Google es el estandar actual por el cual se dicta cómo se verá una página web cuando sus keywords se teclean en Google. La fórmula exacta permanente en secreto, pero en muchas ocasiones parece tener poco que ver con la cantidad de enlaces, y mucho que ver con la suerte.
Una web puede recibir poco tráfico del nombre de su empresa, y sin embargo un post oscuro en algún blog puede convertirse en lo primero que un cliente potencial sabe de esa misma empresa.
Lo último que necesita una empresa son comentarios negativos cuando un cliente busca esa empresa en la Red. Es imposible hacer que Google ignore los posts existentes, pero hay una serie de técnicas para desplazarlos a zonas menos visibles de los resultados de búsqueda, para mitigar el daño que causan.
Cuando ha localizado algún comentario o post negativo sobre su empresa, responda con honestidad, y pregunte cómo puede solucionar el problema. Quizás un cliente no se sienta escuchado, o sencillamente tenía que matar el rato. Algunas veces prestar atención realmente vale la pena, y un cliente enfadado puede aportar mucha información valiosa.
Contrate todas las cuentas en redes sociales con el nombre de su empresa que pueda contratar. Aunque no use nunca facebook o twitter es importante que nadie pueda ‘enmascararse’ con su nombre.
Utilice herramientas de seguimiento para saber lo que la gente está diciendo online sobre su empresa. Active las alertas de Google, y utilice servicios de seguimiento de foros, como ForumFind.
Si realmente tiene un problema de reputación digital, considere contratar un servicio profesional de gestión de la reputación. Tienen verdaderos arsenales de herramientas con las que llegar a conseguir los resultados que su empresa necesita.
Redacción LastInfoo.











