Suena bien pero tiene, como era de esperar, sus pegas. Hay que reconocer que el nombre es algo difícil y que más parece un festival de algo que un instrumento de inversión. Sin embargo, SOCIMI se corresponde con unas siglas completamente financieras: Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario.
Son una suerte de réplica de los ya muy extendidos y con cierta solera en otros mercados -nacieron en los años sesenta del pasado siglo en Estados Unidos- Real Estate Investment Trust (REIT).
- La ley obliga a las sociedades a cotizar en un mercado regulado
- En otros países ya existe esta figura desde hace décadas, conocida como REIT
- El nuevo vehículo intenta dar liquidez a la inversión inmobiliaria
- Tendrán un régimen fiscal no sólo especial sino muy favorable
Las SOCIMI, que no podrán realmente constituirse hasta enero de 2010, han encontrado su regulación en la Ley 11/2009, de 26 de octubre, publicada un día más tarde en el BOE. Allí se definen como sociedades cuya actividad principal es la inversión, directa o indirecta, en activos inmobiliarios de naturaleza urbana para su alquiler, incluyendo tanto viviendas como locales comerciales, residencias, hoteles, garajes, oficinas…Pueden también tener participaciones en el capital de otras SOCIMI o en el de otras entidades que tengan este mismo objeto social.











