Tal y como afirmó Frederick Reichheld “sin unos empleados leales es imposible mantener una base de clientes leales”, es por esto que dentro de una empresa debemos realizar todos los esfuerzos que estén en nuestra mano para fidelizar a nuestros empleados de forma directa y permanente.
Fidelizar con beneficios sociales
Hay diversas formas de fidelizar al trabajador: puede estar dirigida a la consecución de objetivos, puede ser monetaria o a través de beneficios sociales… Fidelizar a través de beneficios sociales tiene como objetivo hacer la vida del empleado lo más cómoda posible para que éste no sienta la tentación de, ni siquiera, buscar otras opciones de empleo.
Atención a los líderes
Nuestra plantilla debe sentirse totalmente a gusto en su puesto y con sus retribuciones, pero debemos centrar nuestra atención en algunos perfiles que son más susceptibles de buscar el cambio.
Los empleados entre 30 y 44 años son los que están llamados a ser los líderes de grupo en un futuro, si además son personas con dotes de mando, eficaces y necesarias, es muy probable que otras empresas se interesen en sus servicios. A este sector es al que más atención debemos prestar, siempre sin olvidar al resto.
Recompensar el trabajo en equipo
Otro punto que debemos tener en cuenta a la hora de planificar la fidelización de nuestros empleados es recompensar el trabajo en equipo. Es obvio que no debemos dejar de premiar los objetivos individuales, pero si valoramos y gratificamos el trabajo en equipo es posible obtener algunos éxitos en campos como la mutua ayuda, el compañerismo y el buen ambiente de trabajo, conceptos que aportan siempre a la hora de fidelizar.
Es por esto que debemos abordar la fidelización desde diversas perspectivas, individuales y colectivas, que hagan la permanencia en la empresa los más grata posible.











