El teléfono móvil colgado del cinturón del varón es una imagen que se repite en todos los ámbitos sociales. Pero a tener cuidado: un reciente estudio sobre infertilidad masculina ha demostrado que los teléfonos celulares podrían afectar a las glándulas sexuales provocando fallas en la calidad de los espermatozoides. Los tiempos del celular en el cinturón, ¿han terminado?
Se han dicho muchas cosas sobre los teléfonos celulares, se les han adjudicado la aparición de cantidad de enfermedades y males, pero lo cierto es que pocas de estas cosas han podido ser comprobadas de manera científica.
Aunque no es la primera vez que se asocia la esterilidad masculina con la cercanía de los pequeños teléfonos celulares, ahora hay un estudio que comprueba la influencia perniciosa de las ondas de radiofrecuencia .
Estudio sobre móviles e infertilidad
El estudio se realizó en la Clínica Cleveland de los Estados Unidos, y concluyó que el uso del teléfono podría ocasionar problemas en la producción, calidad, cantidad e incluso movilidad de los espermatozoides.
Durante un año, se analizó el semen de 361 varones que se prestaron a la investigación en la Clínica Cleveland y los datos hablan por sí mismos: aquellos que utilizaban el teléfono celular más de cuatro horas diarias tenían los problemas más fuertes. Los adictos al sistema de manos libres fueron uno de los grupos más expuestos a los daños en su capacidad reproductiva.
Cómo afecta la radiación al esperma
El responsable de la investigación, el doctor Ashok Agarwal, director del Centro de Medicina Reproductiva, explicó más en detalle las causas de este daño: sucede que la radiación del teléfono puede afectar las gónadas a través de un efecto térmico, es decir que se produce un aumento de la temperatura en la zona de los testículos que afecta la calidad de los espermatozoides.
Mayor cantidad de radicales libres, menos movilidad (indispensable para que el esperma pueda llegar al óvulo y fecundarlo) y una vida más corta que la usual, son algunas de las falencias que se han encontrado en el semes expuesto a las ondas y a la radiofrecuencia.
Todavía hay algunos detractores que quieren más datos, más cantidad de casos y más detalle sobre el efecto concreto que las ondas y radiaciones causarían al esperma. Por las dudas, recomendamos mantener lejos de la zona genital a los pequeños teléfonos. Prevenir no cuesta nada.











