Un grupo de importantes bancos internacionales han convenido apoyar la aplicación de las reformas a las retribuciones de los banqueros propuestas en la Cumbre del G-20 en Pittsburgh. Merrill Lynch, Credit Suisse, Goldman Sachs International y JP Morgan están entre los que han confirmado su compromiso con la Autoridad de Servicios Financieros (FSA) las reformas a las prácticas de remuneración.
De los grandes bancos europeos con los principales oficinas en Londres, BNP Paribas, Deutsche Bank y Societe Generale han anunciado también su intención de actuar con arreglo a las nuevas normas, que fueron publicadas en agosto y entrarán en vigor en enero.
Una declaración conjunta publicada por los bancos manifiesta que la medida es necesaria para la coherencia nacional e internacional sobre la cuestión de la retribución de la banca, y la gestión eficaz del riesgo.
“Damos la bienvenida a las reformas de la retribución propuestas por el G-20; la FSA y los reguladores en nuestros países de origen trabajarán en la adopción de las reformas, reconociendo que todas las naciones del G-20 también se han comprometido a su aplicación para garantizar la igualdad de condiciones”, agregaron los bancos.
El secretario de la FSA Myners comentó que la industria de servicios financieros tiene que tener un “responsable y enfoque a largo plazo en torno a la remuneración” para mantener la competitividad y recuperar la confianza pública.
A principios de este mes, Barclays, HSBC, Lloyds Banking, el Royal Bank of Scotland y Standard Chartered ya acordaron poner en práctica las reformas propuestas por el G20.











